miércoles, 23 de abril de 2014

IRENE... una nana

El cuarto tema del disco "Retazos" tiene como punto de inspiración el nacimiento de mi hija Irene del que lleva su nombre. Llegó con Irene recién nacida y recostada en mi brazo izquierdo mientras que mi mano derecha se posó en las teclas del piano de forma casual surgiendo la melodía principal y quedando registrada en mi mente sin evolucionar hacia un tema claro. Siempre me ha atraído la espontaneidad de una melodía, que aunque sin trabajarla, quede ahí para madurarla con el tiempo, sin prisa. Y al igual que mi hija la canción tenía que crecer de la forma más natural, sin forzarla demasiado hasta llegado el momento oportuno. Precisamente ese momento llegó cuando afronté la grabación del disco y de nuevo la espontaneidad convirtió esa pequeña melodía en un balanceo con el que se inicia el tema y que apenas lo abandona y que asemeja desde el movimiento de la cuna hasta el reloj marcando el paso del tiempo hasta el presente o, bien como una nana, hasta que la niña se duerme.

Lo curioso del tema fue su propia grabación pues realmente la estructura del tema no estaba terminada. Ahí fue cuando entró en acción dos elementos que considero necesarios en mi música: la improvisación y la relajación para poder expresar y sentir la música que toco en ese momento. Improvisación porque, como he dicho, el tema no estaba realmente terminado y tenía que ver que caminos me iba a conducir su propia interpretación. Y relajación porque de los dos días que disponía del Salón Gerardo Diego del Casino de Soria la sesión de grabación de ese día fue bastante maratoniana y nocturna para aprovechar al máximo el tiempo, grabando "Irene" en una única toma, improvisando y  más allá de la 1h de la madrugada.
De hecho, al finalizar la grabación, Harris, amigo y técnico de la grabación, me dijo que esa era la primera y única toma que tenía que ser, que no la repitiera porque salió fluida. Tal y como yo buscaba. Y ahora resulta que cuando la toco en directo nunca llego a tocarla igual que en ese momento de la grabación que ha quedado plasmada en el disco. Así es la magia de la música.

miércoles, 2 de abril de 2014

A Bego... una dedicatoria

Compuesto en Palma de Mallorca 3 años después de "Illusions", en 1999, este tema es una dedicatoria. Casi diría yo una oda aunque no conste de palabras y  ello pueda ser contradictorio para considerarse como tal, pero si de alabar a una persona se trata y de sus cualidades en la amistad, esta canción es una oda A Bego, y fue compuesta de una forma visceral tras conocer la noticia de que mi mejor amiga, aquella que me dio sentido a la amistad, falleció. Sentarse al piano porque no tienes palabras que decir o no quieres hablar y que tus manos lo hagan fue la sensación que tuve en aquel momento. De alguna forma siempre me he considerado un cantautor con el piano. Sí, faltan las palabras para serlo pero cada una de las notas del piano me sugieren una conversación o un poema, de ahí ese subtitulo que siempre defiendo con "Retazos": un diálogo a través de las notas de un piano. 
Y en "A Bego" en mi interior se suscita ese diálogo más que nunca. Se inicia el tema con el brillo de los ojos que tenía Bego y su sonrisa eterna para dar paso a ese gran carácter, solidario, siempre ahí con la gente,  para desarrollarse en unos acordes que traducen la rabia por su pérdida, la incomprensión y el desgarro del dolor, que finalmente vuelve a calmarse con el recuerdo de sus ojos, su sonrisa y su carácter. Con estas premisas podría hablar por mi parte como música programática o descriptiva y "Retazos" en sí tiene mucho de ello; ese diálogo que defiendo en cada uno de los temas del álbum quiere evocar por mi parte motivos extra-musicales, estados de ánimo, imágenes, personas y lugares y la visceralidad con la que suelo tocar este tema, casi de una forma "orgánica", sin respetar demasiado los tempos o la coherencia, hace que "A Bego" sea uno de mis temas preferidos.